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DATOS PERSONALES
Robert Flaherty.
Cineasta americano (1884-1951).
Irlandés imperturbable, por su espíritu y cuerpo firmes, trampero, pionero, prospector,
Robinson, según el caso, pero siempre hombre de acción y de sabiduría comprometido con
los espacios vírgenes que la literatura y el cine americanos han ensalzado tantas veces. |
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SOBRE
SU VIDA |
Hacia 1850 su abuelo procedente de Irlanda, se instaló en el sur de
Canadá y en el norte de los Estados Unidos. El padre de Flaherty dirigió una
explotación minera en Michigan. En 1893, fue a hacer prospecciones en la región
fronteriza de lago de los Bosques. Durante un año su hijo compartió con él esta
excitante experiencia y después volvió al colegio. A los dicisiete a los se escapó,
volvió a trabajar con su padre en las obras de exploración mineras. Le echaron del
Colegio de Minas de Michigan por mal estudiante donde finalmente se había inscrito.
Entonces conoció a Frances Hubbard educada también por su padre en la exploración y la
aventura. Se casaron.
1910-1916: la Fundación Mackenzie financió cinco expediciones a la tierra de Baffin.
Flaherty volvió a descubrir las islas Belcher y realizó un mapa de ellas; la más grande
tiene desde entonces su nombre. Escribió un diario de sus expediciones y rodó, como
aficionado la vida de los esquimales. A finales de la Primera Guerra Mundial la empresa
francesa de pieles Revillon aceptó el proyecto de una película en sus territorios de
caza del Gran Norte. Durante dos años (1919-1921 ), Flaherty vivió la difícil vida de
Nanuk y de su familia. De esta forma nació Nanuk, el esquimal que creó el género
documental. Antes de él, el cine sólo conocía el documental bruto enfocado a lo
pintoresco o lo sensacional. Tuvo un gran éxito (desde entonces en el entreacto de los
cines franceses se venden helados, con el nombre de esquimales). Flaherty se alejó del
tradicional punto de vista objetivo, atento al aspecto exterior tan cercano al del
entomologista -"se trataba de seres humanos no de insectos"-; se enfrentó
también a la puesta en escena. Hizo su película con Nanuk: la elaboraron, la repitieron,
la rodaron juntos. La Paramount le ofreció enseguida volver a realizar su hazaña en los
mares del Sur. Tras una estancia de tres años en las islas Samoa, Flaherty volvió con
Moana (1926) que no tuvo ningún éxito. Sin embargo es una obra maestra de etnografía
lírica y fraterna la más "flahertiana" de sus películas: la imagen de un
paraíso sin descubrir donde, no obstante, la felicidad debía ser conquistada, ganada.
Reivindicada por la vanguardia, Flaherty realizó, en la misma línea de investigación y
experimentación estética de ésta, The Pottery Maker (1925) y después The Twenty Four
Dollar Island (1925), "película urbana" sobre los rascacielos de Manhattan. La
primera apenas se conoció, la segunda fue mutilada por los empresarios.
1927: la MGM le porpuso que volviese a las islas del Pacífico para rodar Sombras blancas
en los Mares del Sur . Si Flaherty estaba completamente de acuerdo -como al rodar Tabú -
en denunciar la desculturización de los autóctonos provocada por la colonización
blanca, en cambio, rechazó rotundamente la estructura novelesca hollywoodiense que
exigía el productor; y pasó el rodaje a W.S. Van Dyke. Para la Fox trabajó todo un año
en una película sobre los Indios en Pueblo de Nuevo México; esta vez, volvió a rechazar
la historia de amor impuesta por el comanditario. Volvió a ser excomulgado de Hollywood y
ésta fue la definitiva. En esas época Murnau estaba reñido con las grandes compañías
y creó su propia productora ofreciendo a Flaherty la realización en común de Tabú en
Tahití y Bora Bora. Sus personalidades eran demasiado diferentes para mantenerse afines
durante mucho tiempo. Con Tabú Murnau realizó una película alemana (él mismo
desnaturalizó el tabú convirtiéndolo en una especie de fatum occidental). Flaherfy se
retiró de la empresa.
1930: el cineasta se disponía a rodar en la URSS una película sobre la mujer soviética
pero no pudo llevar a cabo este proyecto. Entonces aceptó la invitación de ir a Gran
Bretaña que le había hecho John Grierson , padre de la joven escuela documentalista
inglesa. Allí produjo su primera película sonora, Industrial Britain (1931-32) y
después ese gran poema épico que es Hombres de Arán (1934), dedicado a la eterna lucha
de unos cuantos pescadores con el Océano. De nuevo se dejó atrapar por el comercio.
Sabú que debía exaltar la amistad entre un chico indio y un elefante se vio
"enriquecida" por copias a Kipling y episodios rodados en estudio. La
aportación de Flaherty desapareció bajo banalidades acumuladas por Zoltan Korda (1937).
La película tuvo éxito pero, decepcionado y cansado, el realizador cambió el cine por
la escritura. Un encargo del departamento de Agricultura, en los Estados Unidos lo atrajo
para una última desilusión: The Land (1939-1942), que nunca se exhibió, trataba de la
pérdida del suelo por la erosión en Mississipi. Cuatro años más tarde, la Standard Oil
(Esso) le permitió rodar en total libertad (¡como habia hecho la casa Revillon
hermanos!), Louisiana Story (1948), donde dos universos se entremezclaban: el viejo mundo
patriarcal agrario arcaico natural y el mundo del petróleo tecnológico e industrial cuya
armoniosa reconciliación se hacía efectiva fundamentalmente gracias al espíritu de
juego y poesía, a la fe en la vida de un niño, de la infancia eterna. |
| Y ALGO MÁS |
| La obra de Flaherty
levantó tantas admiraciones entusiastas como criticas. Se le ha reprochado su huída al
exotismo, a las tierras lejanas, a las pequeñas colectividades humanas; su rechazo de lo
social, su falta de compromiso, su ideologia rousseauniana y, peor aún, sus
"trucajes" (Nanuk cazaba con fusil, no con harpón; en las islas Arán no se
pescaba el tiburón desde hacia más de cincuenta años; ya no se bailaba en Samoa, ya no
se tatuaba, los misioneros lo habían prohibido) su faceta "Viollet-le-Duc de la
antropologia". Flaherty explicó juiciosamente sus infracciones de la realidad:
"En el momento en que todavía se podía hacer, intenté volver a crear, para
conservarlo, un documento sobre esas gentes que quería mostrar el brillo que las
distinguía del resto..." Además el verdadero continuador de Flaherty no fue Jean
Rouch sino Pierre Perrault . ¿Rousseauniano? Flaherty no exaltó el buen salvaje, sino la
unidad de la condición humana. Más que el repetido elogio del mundo, como se ha dicho,
elogió la grandeza del hombre en pleno esfuerzo y ese diálogo multiforme con la
naturaleza de donde nacen las civilizaciones |
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FILMOGRAFÍA |
1918.- Eskimo
1912-22.- Nanuk, el esquimal , (Nanook of the North)
1912-22.- The Pottery Maker/Story of a Potter
1926.- Moana (Moana)
1927.- The Twenty Four Dollar Island
1928.- Sombras blancas en los Mares del Sur (White Shadows of the South
Seas, CO: W.S. Van Dyke)
1931.- Tabú (Tabu, CO: F.W. Murnau)
1933.- Industrial Britain
1932-34.- Hombres de Arán (Men of Aran)
1937.- Sabú (Elephant Boy, CO: Z. Korda)
1939-42.- The Land
1943.- Gift of Green
1946.- Guernica
1948.- Louisiana Story
1937-50.- The Titan: Story of Michelangelo (RE: Curt Oertel; supervisión, montaje: R.
Flaherty) |
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